La Incertidumbre
La Incertidumbre
No deja de resultar curioso que, elección detrás elección, militancias diversas, así como entidades sociales, pidan ahincadamente dos cosas a los partidos independentistas: por un lado, unidad; y por el otro, fechas concretas, hoja de ruta.
En realidad, la primera de estas exigencias es simplemente absurda y va contra la democracia misma. El hecho que un partido u otro defienda la independencia, no quiere decir que tenga que dejar de lado su ideología y, por lo tanto, su razón de ser. No hay un partido independentista más legítimo que otro.
La independencia es una idea transversal, como la república, y el hecho de ser socialdemócrata o liberal o cualquier otra cosa, no da más puntos a un partido para acceder al liderazgo del conjunto de partidos que defienden esta opción.
De hecho, el grupo soberanista, constituiría, en conjunto, un hipotético arco parlamentario en equilibrio. En el centro-izquierda y encontramos a ERC, que defendería la socialdemocracia y en el centro-derecha, JxCat, posicionado como fuerza más o menos liberal. A la izquierda de ERC encontramos la CUP y quizás ECP, mientras que a la derecha de JxCat habría el jovencísimo PDCat y el neonato PNC.
Es cierto que estos dos últimos partidos no tienen representación parlamentaria, pero también es cierto que su trayectoria es todavía muy exigua. El espacio post-convergente no ha acabado del todo su regeneración, a pesar de que parece que está bastante avanzada.
Por otro lado, en cuanto a ECP, a pesar de que no se posiciona realmente como independentista, se autodenomina soberanista y está a favor de la amnistía de los presos políticos.
En cualquier caso, el movimiento independentista no es un partido, ni siquiera una coalición de partidos, si no la estructura básica de un parlamento, de una democracia al completo, quizás incluso de un régimen? que, a pesar de las sonoras disonancias, anda, con la lentitud parsimoniosa de un paquidermo, en una dirección más o menos difusa. Los líderes políticos no necesitan unirse, si no simplemente ponerse de acuerdo en aquellos puntos que sean cruciales por el que sea considerado bien común. Y esto lo pueden hacer si tienen lo que se denomina sentido de estado. Y, por ahora, a pesar de las disputas, a pesar de los incidentes y las puñaladas por la espalda, lo están consiguiendo. Nos puede gustar más o menos, desde un punto de vista estético, pero, hasta ahora, funciona.
En cuanto a la hoja de ruta, quizás habría que bajar de la nube ¿no?
A pelota pasada, los comentaristas más avispados nos han explicado cómo de mal lo habían hecho estos y aquellos políticos, y los de más allá. Que habrían tenido que hacer esto y no aquello, que tendrían que haber hablado con éste y no con aquel, que dijeron esto, pero en cambio hicieron aquello otro. A pelota pasada, siempre es fácil detectar las pifias. Sobre todo, cuando ha habido tantas.
¿Y si nos estuviera fallando la perspectiva?
Si nos hubieran dicho, hace diez o doce años, que ahora estaríamos aquí, la mayor parte de nosotros nos hubiéramos tronchado de risa. Literalmente. Nos hubiera parecido ridículo o, como mínimo, ciencia ficción. Y, aun así, la situación es realmente la que es, no es un sueño ni una pesadilla, es la realidad.
Hacer lo que ha hecho el conjunto del independentismo en el transcurso de la última década es simplemente alucinante. Es que lo han hecho todo mal, dicen algunos. Pero ¿es que acaso había una manera correcta de hacerlo, todo esto? Los políticos, simplemente, han hecho el que buenamente han podido, improvisando a cada cambio de rasante. Y, de hecho, se han apañado bastante bien, puesto que, por ahora, lo más grave han sido contusiones y encarcelamientos; esto si, graves, en algunos casos. Pero, tengamos en cuenta que, históricamente, este tipo de procesos pueden degenerar en situaciones muchísimo más críticas, tanto a nivel económico como de integridad física. Y no ha sido, por ahora, el caso.
Exigir una hoja de ruta es legítimo, pero es que por mucha hoja de ruta que se fabrique ahora, dentro de media hora pueden haber cambiado las circunstancias totalmente y, por lo tanto, la hoja será papel mojado. El que quiera seguir adelante con su proyecto independentista, tendrá que saber aceptar la realidad, tal y como es. También tendrá que asumir que esta realidad es más cambiante que nunca. Y tendrá que asimilar que este proceso, si avanza, solo podrá ser con lentitud y con una única y constante seguridad: la incertidumbre.
ERC : Esquerra Republicana de Catalunya, centro-izquierda
JxCat : Junts per Catalunya, centro-derecha
CUP : Candidatura d’Unitat Popular, extrema-izquierda
ECP : En Comu Podem, extrema-izquierda (aliado de Podemos)
PdCat : Partit Democrata de Catalunya, derecha liberal
PNC : Partit Nacionalista de Catalunya, derecha nacionalista
Acerca del autor
0 Compartir
Entradas recientes
Categorías
Calendari d’articles
| L | M | X | J | V | S | D |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | ||||
| 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 |
| 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 |
| 18 | 19 | 20 | 21 | 22 | 23 | 24 |
| 25 | 26 | 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |
Deja una respuesta